Éste era el enemigo a vencer: el terrible laberinto de maíz. Como ya lo saben, porque me leen 10 millones de cautivos lectores y éstos artículos se publican en los más importantes diarios a nivel mundial y en la edición de aniversario de La Familia Burrón, el laberinto ganó éste match, y tuvimos que pedir socorro a un galante trabajador que nos encontramos en un cruce y que para mayores señas, es fanssss de los Diablos Rojos del Toluca.
La primera señal de que algo va a salir muy mal, es cuando miras al cielo para orientarte con la posición de los astros, y te encuentras con ésto:
Observen al espanta-pájaros del mal, el cual acecha a la entrada de los laberintos de maíz de todo el mundo. No pierdan detalle de su malévola mirada, su sarcástica sonrisa y su atuendo salido de las profundidades del averno. Una visión de pesadilla, realmente.
Sin embargo nos las arreglamos para pasarla bien, observando a los animalitos de la simi-granja que tienen en el lugar.
De repente, y sin mediar ninguna advertencia, la fatalidad. ¡Oh, maldito destino, que te empeñas en acosar a mis hijos y hacerlos sufrir! Mi engendro mayor fue cruelmente "buleado" por un payaso experto en bromas para adultos y le dejó su hermosa cabellera cubierta de pintura morada... ¡¡morada!! Mi apuesto hijo, tan buen niño, tan devoto, decente y tan guadalupano, todo su look echado a perder:
Y como si ésto no fuera suficiente, mi engendro menor sufrió los crueles embates de una bestia arrancada de una película de terror, un animal más horrible que una Górgona , una fiera equiparable solamente al cancerbero que guarda la puerta al Infierno: ¡¡¡¡UNA
Harto de ésta situación, mi valiente enano acudió al payaso "buleador", para un intercambio comercial digno del Chapo Guzmán. Mi pequeñín le regalo 2 deslumbrantes sonrisas y el payaso gandalla lo armó con una espada ninja "ninjaken" con todo y funda a la espalda, y una AK-47 en tono morado obispo.
Así, armado hasta los dientes, mi G.I. Joe región 4 se encaminó al horizonte, todo valor y gallardía él.
Y ésta entrada terminaría muy bien, con un final feliz y tal, de no ser porque a los 10 minutos....
Cha-le. El destino tuvo la última palabra y el armamento no duró más de 20 minutos. Ni hablar. A seguir llevando los chacos en la lonchera.









2 comentarios:
jajajajaajajajajajaja, suele ocurrir esto con ese tipo de armamento, lo hubieras llevado a ver si se podía volar un tolete de la exposición de soldados en Trompo Mágico, deja que llegue mi marido y te mando una bonita foto del Pato Potter con una de esas miraditas de "aléjense de mi, por que estoy armado hasta los dientes" que caracteriza a tu sobrino... La Pau
Binitez, ya los leí tooodos desde el primero hasta el último, muy buenos todos jajajajaj.
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