Aquí el bluff es el pan de cada día, por eso ves que las Señoras Camioneta cambian de modelo cada 2 años, por eso todas (bueno, la mayoría) son rubias y de largas uñas con brillitos, diamantitos, florecitas... ¡¡Aaagh, el glitter!!. Por eso los salones de belleza florecen como hongos en tiempo de lluvia.
Aquí tu status lo define el "cuánto tienes", no importa si eres "hija de familia" (frase hiper-mamona), o si te casaste con uno de los tantos narcos que vienen a hacer de ésta ciudad su centro de operaciones: el chiste es que tengas dinero, y si puedes hacer ostentación de él, mejor.
A veces quisiera no vivir en un lugar donde puedes ver ésto:
La Familia Telerín es astuta: mandan a uno sólo a formarse en la fila de la caja del super mientras los demás babosean a gusto por todo el lugar. Ni que fuera Saks, es un pinche WalMart. Por fin, y cuando crees que ya es tu turno, los hijos de la tiznada se dejan venir con 3 carritos hasta el tope de compras. Nótese la cara de satisfacción del prieto de playera roja. Odio a la gente que hace eso.

Mis vecinos no se meten con nadie... a veces. La mayor parte del tiempo no están y cuando llega la dueña de la casa (ella sí es una persona normal), me regala aguacates y limones que cosecha en su rancho. La quiero mucho porque me evita la ida al super. A veces no está la señora, pero llega el resto de su familia en camionetotas y carrazos, como el Porsche que ven aquí. Y son ésas ocasiones cuando los demás no dormimos, porque se ponen unas pedotas de miedo y salen a gritonearse a la calle (la cual mencioné en otro post, tiene un rebote de sonido impresionante). La señora es un amor, su familia no tanto.
En mi Ranchópolis son muy criticados los chilangos. ¡¡Ah, pinches chilangos!! Pero toda la mala leche chilanga la han aprendido y perfeccionado. Un ejemplo: Calle en repavimentación. Letrero GRANDOTE que indica claramente que la calle está cerrada. Señoras y señores valiéndoles mandarina, se pasan.... y claro, más adelante tienen que regresar, pues no hay forma de pasarle a menos que tengas un Monster truck. Hace poco Ripper fue testigo de una Señora Camioneta que quitó un letrero (otro, que está más adelante) y metió su camionetota en el pavimento sin fraguar. ¿Resultado? Desastre, chilangada, la señora no quería pagar porque no había letrero (¿cómo pendeja, si tú lo quitaste?), la camioneta metida hasta las puerta en la mezcla y el seguro que calculaba el desmadre en varios cientos de miles de pesos que no iba a pagar. Lo bueno es que los trabajadores tenían fotos de la fina dama tapatía quitando el letrero. Lo malo es que el Ripper no pudo capturar ése momento Kodak.


Ésta foto ya la había comentado. No importa si tu hijo va a un colegio privado y carísimo, o si va a escuela de gobierno de piso de tierra; si tienes camioneta, tienes el poder divino de estacionarla como te venga en gana, ¿qué más da que obstruyan un carril en una calle de sólo dos carriles? Háganle como quieran. Y ni se te ocurra decirles algo, porque se les olvida la buena cuna y te dicen más groserías que un microbusero briago.
Tampoco aprecio una ciudad en la que el gobernador "dona" como limosnas cantidades similares al PIB (ay, bueno... ni tanto) y si le reclamas te la mienta. Sí, con ése derecho divino nuestro Gober Piadoso confronta las quejas. Una mentada y se callan. Tampoco me gusta que haya dado dinero a Telerisa para no sé qué pedorra novela. Tampoco me gusta que no admita que su estado tambien ha sido afectado por el AH1N1, hasta que se le cae muerta la gente en los hospitales. (ok, ésto también es una exageración... ya me conocen). Pero me encanta ésta manta, ¿a ustedes no?
En Ranchópolis tienes que darle el paso a las Señoras Camioneta porque... ps porque sí. Como ésta loca que casi me saca del camino. Sniff... ni que tuviera una camioneta Porsche como la de mis vecinos (a ésa aún no le saco foto). Pinche Señora-Camioneta-Peliteñida-uñaglitter.
Mi Ranchópolis adora a éste tipo de losers cuyo único mérito es ser hijo de alguien medianamente conocido. Seguramente no lo reconocen sin su maquillaje blanco y porque no está cantando con su voz celestial. Pero él, señoras y señores es... ¡¡Costelito!! Ejemplo perfecto de un retrasado mental con suerte. ¿No lo aman? Yo tampoco.
Está penadísimo en Ranchópolis manejar mientras hablas por el celular. ¿Le importa eso a alguien? No. ¿La policía? Bien, gracias. Aparte, te ven feo si les sacas una fotografía. Pendeja, ni que fueras Paris Hilton.
Por eso considero a Guadalajara una ciudad muy... "ranchopolita". Pero no me malinterpreten, yo AMO a Guadalajara. Lo que me caga es su gente, pero no toda.
Fin. Vamos a amargarnos a otro lado.
3 comentarios:
Y a todo esto.... De dónde salió la foto de tu ídolo?????? Seguro hasta los choninos mojaste de la impresión de verlo sin maquillaje no? jajaja Besos
Pau
Ay, por Dios... ¿cómo supiste? Juro que lave mis choninos en secreto... ¿me estás espiando?
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