viernes, 1 de mayo de 2009

Crónica mamerta

Me creo mucho. Pero muuuuucho. No, no tiene nada que ver con el hecho de ser una diosa encarnada, o por recibir fan-mail a carretadas diariamente. Es que recién compramos sala Y comedor Y centro de entretenimiento Y TV de plasma. Claro, que desde hace 10 años no comprábamos ni calzones, pero por fin pudimos vestir la elfo-cueva un poco más a nuestro gusto y no de a como nos alcanzara. Los invito a conocer nuestra más reciente adquisición:



Nuestra sala, desnuda y vulnerable, espera a ser vestida de acuerdo a nuestro status social y alto rango en la realeza zapopana. Nuestra gata Yira mira con desconcierto desde la seguridad de su refugio anti-aéreo (taburete).



Centro de Entretenimiento. Que bonito es tener cosas nuevas. Qué gran sensación cuando usas todo tu poder para decirle al Ingeniero: "Acomódelo ahí"... "Mejor muévalo pa'cá"... ¿Sabe que? Mejor donde estaba". Qué flojera tener que tirar tanto cartón y plástico al terminar.


Todas y cada una de las piezas que llegaron estaba envuelta con 2 plásticos enormes. Desenvolverlas fue una odisea.


Los Inges en pleno acomodo de la sala. Un A-Mo-A-Tó con piezas reales.


La mesa de la Discordia. Nomás no cabía. Para deleite visual de las féminas, parte de las pompas del Ingeniero que acomodó la sala.


Fase 1: Falta acomodar la TV, X-Box, Stereo y monadas. Asimismo es necesario acordonar el área.


La credenzza, buffetera o whatever. Siempre me daban un nombre diferente. Sólo encontramos lugar en el nicho debajo de la escalera. La hermosa pintura me la hizo la talentosísima pintora Verónica Salinas y ocupa un lugar de honor.



Nunca hemos tenido un bar en forma porque nuestras diversiones no incluyen la ingesta de alcohol. A menos que sea para algún acto kinky y muy depravado. O para incendiar Roma mientras tocamos una *cítara, claro. Algunas botellas datan de la época de la Prohibición. En otras guardamos fetos humanos, que son una excelente fuente de proteínas.



Fase 1A del comedor. Como se puede apreciar, la credenzza está al fondo, ése iba a ser su lugar. Finalmente, en la fase 73-C le encontramos un lugar en el nicho. No les comentaré todo lo que me dijo el Inge cada que movía la mesa (que es de puritita piedra), porque éste es un espacio familiar y las palabras "pinche", "pendeja" y "Agustín Carstens" no deben ser leídas aquí.



¡Ah, por fin! Tarde se les hacía para estrenar la sala. Aún me sobra el taburete que está al fondo, que también funciona como refugio de la gata Yira.


Comedor 8 sillas, base de madera. La mesa es de piedra tipo mármol en 2 colores. También la tenemos en azul chiclami... Ejem, perdón . Ustedes no lo alcanzan a ver por la calidad pedorra de la foto, pero el cuadro de la Última Cena colgado en la pared fue elaborado por reos de una cárcel. Lo amo, pero nos queda chico ya.


Yira, como cualquier gata que se precie, "ya no se halla y se quiere ir pa' su pueblo". Pasó toda la noche probando los sillones y terminó pasando la noche en la calle.

* Ripper me aclara que Nerón no tocó un violín en el incendio de Roma, fue una lira o cítara. Maldito "Cantinflas-Show".

Ya. Post aburrido. Váyanse a somatizar la influenza, córranle.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

ok, probando probando, 1,2,3. Besos Pau

Danashee dijo...

Besos, corazón de pollo.