Esto nunca me había pasado. En mis muchos años como Miss de Inglés, a mis enanos jamás les había pasado gran cosa, como no fuera un bracito roto (Marianita), o una falsa pérdida de memoria debido a un golpe en la cabeza durante mi club de fotografía (Valeria), alguna enfermedad infecciosa primaveral, o una de ésas gripas que te tiran casi toda la semana en casa y que los niños aprovechan para jugar todos los videogames que les regalaron/prestaron/rentaron.
Ayer me enteré que perdí a uno de mis angelitos. Y no sé cómo sentirme. O sí sé y no quiero llorar mucho.
Vicky llegó a nuestras vidas y al salón de segundo grado hace dos años. Honestamente, su entusiasmo y su inteligencia levantó mucho el nivel de mis niños, que no eran unos genios, pero sí eran astutos. En primer grado ése grupo se echó al plato como a 4 maestras de Español. Wow. Tremendos, pero... pues eran bastante graciosos. Claro, hasta que me dijeron que yo iba a ser su Miss para 2do. grado. ¡Gulp! Casi a mitad de año fue cuando llegó Vicky porque la escuela donde iba había cerrado. Yo no lo sabía aún, pero era el último año que daba clases antes de mudarme a GuadaCity. Llegó (y así la recuerdo) de la mano de Becky, amiguita de su otra escuela. Vicky y Becky. Siempre las confundía y llamaba a una con el nombre de la otra porque eran inseparables. A veces las hacía reír:
- "Vicky, the answer, please. I mean... Becky. No, I mean... Vicky... no, wait... Becky.... on second thought... Vicky... You know what? I'll ask Oscar instead!!"- Jijiji...jojojo...
No se necesita mucho para hacer reír a los niños a ésa edad.
Oscar fue quien me lo dijo por medio de messenger. Su mensaje personal decía "¿Por qué es la vida tan injusta? ¿O sólo con Vicky?" Llevaba varios días con ése mensaje y no entendía yo por qué hasta que ayer me lo aclaró. Se me hizo pequeñito el corazón... ¿cómo le explicas a una criatura de 10 años qué fue lo que pasó? ¿Cómo le consuelas? ¿Qué hay que decir? Ya no se trata de rasponcitos, o moretones, o dolores de pancita. ¿Cómo le pones un curita a su corazón? ¿¿Hay curitas para el corazón?? Díganme dónde, porque necesito muchos para mis niños y uno grandote para mí.
Tengo preguntas que se leen morbosas, pero me dan vueltas en la cabeza. Me duele pensar en sus compañeros. En su banca de escuela... ¿Los niños voltean a ver la banca que ella ocupó? ¿La habrán quitado? ¿Se le habrá olvidado algo, dejó prestado algo? Me duelen sus papás. ¿Qué haces con sus cosas? ¿En qué momento tienes el valor de volver a tocarlas, a olerlas? ¿A qué sabe la vida después de ésto, si uno como padre la vive a través de los ojos de sus hijos?
Me duele Vicky. Me duele pensar en ella en sus últimos momentos, aunque no puedo evitarlo. Me duele pensar que ella no tendrá un primer beso, ni un primer amor, ni un primer baile, ni un primer regaño por llegar tarde, quizá una primera salida de vacaciones con las amigas.
Y me duele éste post.

Now I lay me down to sleep,
I pray the Lord my soul to keep;
Should I die before I wake,
I pray the Lord my soul to take.
Hasta siempre, Vicky.
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