jueves, 26 de febrero de 2009

Des-conciertos

Mientras me encontraba disfrutando de mi habitual baño de leche de burra con el cual purifico mi cuerpecito de las moléculas de mugre que ustedes; estimados mortales, dejan flotando en la atmósfera, sonó el teléfono. Como toda la servidumbre se había retirado al ala oeste de la casa a descansar, no me quedó más que salir de la lujosa tina envuelta en mi toalla favorita, elaborada amorosamente por las manos de 500 niños vietnamitas ciegos.

Era Ripper. Tan amoroso él, tan atento y tan detallista, no dijo nada. Nada más alcancé a oír un estruendo parecido al despegue de un avión. ¡¡Ah, claro!! El concierto de Maiden, al cual no pude asistir por no calificar como fan oficial... todo por saberme nada más una canción y reconocer otras tres a puro silbidito. Creo (CREO) que se trataba de mi favorita, y si no era, pues igual voy a pegar la canción porque éste es MI espacio y ya me harté de jugar poker en línea y perder cantidades equivalentes a la deuda externa.




Vean nada más que cositas tan deliciosas nos volvían locas en aquellos años. En realidad no puedo presumir de nada, pues mis gustos son tan eclécticos que igual me gustan las canciones de Chabelo que las de Marilyn Manson. Ya les platicaré.

Y ya. Fin. Pónganse a trabajar.

Mi vecina y yo

(Dedico éste post, en especial las trivias, a la absurda persona que me aseguró hace un par de días que puede encontrar mi casa con mis 2 fotos del Facebook, jojojo... yeah, right!!!)

El año pasado, y a pocos meses de haber llegado, mi vecinita de enfrente se mudó a otro lugar. Ella era todo un personaje, y segura estoy de que todos los vecinos (varones) la recuerdan... ¡¡chingo a mi madre si no!! (¿verdad, Ripper?). Mi vecina tenía 2 características que la hacían sobresalir dentro del coto:
1) Tocaba el acordeón.
2) Era ligerita de cascos, de ropa y de mente.

Debido a la cercanía entre las casas y la estrechez de las calles del coto, la acústica del lugar se multiplica por el número que quieran y añádanle 15 decibeles. La acordeonista exhibía sus turgencias (copa doble DD, si no mal calculo) por las tardes, cuando se sentaba en la barda de su casa (cual gato) a darle duro al acordeón. Ahí estaba mi pobre vecina, acomodando sus bronceados senos entre los pliegues del acordeón.
(Trivia para futuros secuestradores: adivine usted cuál chichi acomodaba primero).

La acordeonista sólo sabía 3 notas, pero eso sí: era implacable con ellas, las tocaba una y otra y otra... y otra... eh... y otra vez. Me recordaba a la caricatura de Don Gato en la cual Benito Bodoque trata de tocar el piano y desafinaba la última nota, que era justo la tecla en donde había un potente explosivo.
(Otra trivia: adivine usted cuáles eran ésas notas y relaciónelas dentro de Google Earth con un mapa de Guadalajara)




Tan bonita, tan alegre, y tan incomprendida ella.

A eso se dedicaba en las tardes. Pero las noches eran SU momento del día, porque era a partir de las 8:00 P.M. comenzaba el desfile de carrazos: Hummer, Jaguar, BMW, Porsche, Maserati... nada era demasiado jodido para ésta acordeonista del averno.

(Trivia #3: Adivine usted quién era el tipo del Maserati y lléveselo a él en vez de a mí).

Y por sus finísimas conversaciones telefónicas, que tenían lugar fuera de su casa (gracias, pinche Nextel), dedujimos que lo suyo, lo suyo, lo suyo... era la venta de carne. Seguramente era tablajera o algo así.

- Mira Fulano... es que no sé... porque ella dice que te cobra 20,000. Pero pos no le gustan ciertas actitudes y yo no puedo obligarla.

... (Inserte aquí respuesta de Fulano)

- No, es que a mí no me molesta, pero no le gusta que tambien conoce a tu esposa. Ya le dije que no hay pedo cabrón, pero también tú te clavas mucho.

...


- Chingón, pero si se pone pendeja con el precio tú le dices que yo le digo que no sea manchada y ya verás que le baja. ¡A huevo! Me llamas y me avisas. ¡¡Fierro!! (¿?) Luego deduje que "fierro" quería decir "ok, de acuerdo" en el norte del país.

Más tarde, en la soledad del baño y con el Selecciones de aquel mes como compañía, me dije:
"Carajo, ¡¡no viene la sección de Gajes del Oficio!!".

(Última trivia: Sin ayuda de Walter Mercado, deduzca usted de qué mes estamos hablando y la cantidad de fibra que ingiero a la semana)

Total, que en el silencio de las tardes, de repente viene a mi cabeza una melodía de 3 notas y una nostálgica duda invade mi mente: ¿Aquella manchada le habrá rebajado el precio al gentil caballero?

martes, 24 de febrero de 2009

Sueños profesionales

Hace poco (como 3 horas) le pregunté a mi engendro mayor qué quería ser de grande. Ésta pregunta es obligada por varias razones:

* Te aseguras que no sea como el borreguito del comercial y te grite con su voz de pito: "¡¡Quiero ser coreógrafo... o mejor, actor!!"
* Quieres saber si tu hijo aspira a ser profesionista como sus padres.
* Calculas el monto del madrazo financiero para cuando vaya a la Universidad .
* O simplemente quieres convencerlo de que sería mejor la carrera que le escogiste cuando nadaba en tu útero.


-"Y bien, hijito de mis atribuladas entrañas.... ¿ya sabes qué quieres ser de grande?" (En éste momento, cruzas los dedos)


*redoble de tambores*


...


...


-"Pues yo quiero ser policía, mamá"


...


*Desvanecimiento momentáneo en plena Avenida Vallarta*


¡Por los clavos de Nuestro Señor Jesucristo! ¿¿Un po... un... po... policía?? ¿No quieres ser un matón a sueldo, mejor? ¿Un narco? ¿O un violador? ¿ O un pederasta de fama mundial? ¿Pá qué un policía, digo yo?

-"¿En serio, mi amor? Porque vendiendo un riñón de tu papá y otro mío, podríamos pagarte una carrera... ¿no quieres ser... uhm... neurocirujano?"

No pude convencerlo, la garganta se me cerraba. La vista se me nublaba. Me miró a través del retrovisor con sus ojos inocentes, extendió su manita (que tantas veces tomé en las mías, besándolas con infinito amor de madre) y me espetó de forma por demás tierna: "DAME DINERO PARA LA TIENDITA, ¿NOOO?"

Al mirarlo alejarse hacia el sagrado recinto del saber, no pude evitar formarme una imagen mental como ésta:



(Estática) "Pareja, tenemos un 11-23 con posible 10-54 sobre la avenida. Al parecer un derrame cerebral fulminante de fémina con sueños de opio. Solicito forense. Cambio."


Sniff... Hubiera preferido que me dijera que quería ser coreógrafo... o actor.

lunes, 16 de febrero de 2009

Actualización y mi vecino mamón

Pues bien... mi compu tronó. Dice Ripper que seguramente es porque me la paso buscando jueguitos on-line, y yo digo que qué delicado. El caso es que la conexión a internet nomás no le entra ni por el fundillo y me cambié a mi antigua lap, y en ésta no tengo descargadas las fotos ni del cel ni de la cámara. Así que en lo que averiguo qué hacer, las entradas al blog se van con puro texto... y se chingan. Al fin que nomás me leen como 3 personas, incluyéndome.

El jueves pasado fuimos invitados a una fiesta infantil en la casa club del Coto donde vivimos. Ya saben, que si el regalito, que si le corres, que primero la tarea, etc. El caso es que, como eran dos los festejados (niño y niña) el gasto fue doble. No es que me gaste mucho dinero, pero tampoco mando a mis engendritos a las fiestas con un regalo del Waldo's, no ma...

Total, que llegamos a la fiesta. La mamá de los festejados es mi vecina, que es una niña lindísima que me cae muy bien. Es como de cuento; muy tierna, buena gente, no alza la voz, y le tiene una paciencia infinita a todas las criaturas vivas de éste planeta. ¡¡Aaay, pero su esposo!!... es mi vecino el mamón. No puedes imaginar dos personas más disímbolas viviendo juntas. Mi vecino mamón es el típico que llega a su casa y corre a cuanto enano esté jugando con sus hijitos porque... ps ya llegó el señor de la casa y hay que atenderlo. Mi vecino mamón es el típico que estaciona su auto en la calle, aunque el reglamento diga que no porque... ps él paga su renta y chínguense todos. Mi vecino mamón maneja igual de rápido por Avenida Patria que dentro del coto aunque la velocidad límite sea de 10 km/h porque... ps a él todo mundo le pela los dientes y ya. La verdad es que guardamos distancia con él, no así con su esposa, que repito (burp) es un encanto.

La fiesta estuvo muy bien, muchas diversiones, comida rica y enanos corriendo por toda la terraza. Nos despedimos de los anfitriones (cabe señalar que ME CONSTA que a la nena le gustó su regalo. Del niño no supe porque emprendió la graciosa huida con el paquete) y continuamos nuestro fin de semana como si nada. O eso pensé.

El sábado mi engendro menor me pidió permiso de ir a jugar con los hijos de mi vecino mamón. Lo dejé, pues prefiero que corra por ahí a tenerlo pegado a la tele o al X-Box o al Nintendo. Llegó como a los 20 minutos y me comentó que el juguete que le habíamos regalado al niño ¡¡estaba en la basura!! O sea, no mames. Le pregunté si estaba seguro, que quizá sólo era la caja y me dijo que no. Mi otro engendro (el mayor) también fue testigo del desaire. Pues les tuvimos que decir que seguramente el vecino mamón tiene reglas en su casa acerca de los juguetes y que a la próxima mejor le preguntamos y ya.

¿¿Qué era el regalo, quieren saber¿¿ (Perdón, no jala la tecla de cerrar signo de interrogación).

Pues nada más y nada menos que una pistolita galáctica con muchas luces y 20 sonidos diferentes... ¡¡Lado obscuro!! ¡¡Gárgolas!! ¡¡Malandros!! Me pregunto cómo se me pudo ocurrir regalarle semejante arma letal a un niño... sniff.....


Ojalá que se le caiga el pilín a mi vecino mamón... por mamón.

domingo, 8 de febrero de 2009

De hormonas y películas

Hace años... ¡pero aaaaños! me encontraba en avanzado estado de gravidez... Bueno, estaba esperando a mi primer engendro, vaya. Como Ripper salía a ganarse el pan de cada día, me quedaba sola en la casa, sin conocer vecinos, ni amigas con quienes platicar y sumamente aburrida. Aunado a ésto, me la pasaba dormida como oso porque... ps... el embarazo y eso. (La verdad, es que aparte de la barriga, aumentó considerablemente mi ya de por sí colosal hueva).

Pues estrenando SKY, me la pasaba horas buscando series y películas para poder quedarme plácidamente dormida. Pero hubo una en especial que ha marcado mi vida... porque ha hecho de mí motivo de burla por parte de mi familia. Resulta que estaba yo hiberna... descansando cuando comenzó la película. Sin haberla visto jamás, me quedé observando sin poner mucha atención, poco a poco me interesé y a falta de sueño me preparé unas palomitas y ya entrada... ¡pues a verla hasta el final! Al cabo de un rato, ya casi para terminar la película, me llama mi domad... esposo para ver cómo estaba:

- Hola, mi amor... ¿cómo vas?
- Sniff...
-¿Hola? ¿Dana?
- Sniff... sniff...
-¿Estás bien? Me estás asustando
- Es que... (hip) no, sí estoy bien... sniff... estaba viendo una película... sniff...
- ¿Pues cuál es?
- Gasparín
(Silencio sepulcral)
- ¿En seriooo? (risas)
- Es que... no se vuelve un niño de verdad... y él la ama... sniff... y... y...
- Jajaja, jojojo, jejeje... Pues ya relájate. Estás muy hormonal. Llego al rato, bye.
(click)

Y no es que yo sea particularmente emotiva, sino que el corredero de hormonas me ponía especialmente sensible. A la fecha, sigo justificando el emotivo llanto telefónico que Ripper tuvo el mal tino de escuchar diciendo a quien quiera escucharme: "es que, aparte del embarazo, la música está muy bonita... sniff".





"Can I keep you?".... Aaaaw.... es una de las frases más bonitas de la película. Y el tema "one last wish" de James Horner es... fabuloso. Bueno, la verdad es que creo que sólo a mí me gusta, pero en mi lista personal supera a:

"You had me at hello"
"Frankly, my dear, I don't give a damn"
"Hasta la vista, baby" y "I'll be back"
"Show me the money"
"Life is like a box of chocolates"
"I see dead people"

Can I keep you?... Can I keep you?... Can I keep you?...

Creo que voy a cambiar mi mantra y usar "Can I keep you?" en vez de "Dios Mío, haz que éstos mocosos se callen de una buena vez"... sólo porque es más corta la frase.