domingo, 25 de enero de 2009
1, 2, 3... Comenzamos
No somos tan diferentes. Y al mismo tiempo, lo somos. A veces no encajo, y otras veces parece que hubiera nacido aquí. A ésta ciudad le debo muchas alegrías y también muchos enojos. Si los chilangos somos (o son, yo ya me siento como en casa) TAN detestables, ¿por qué demonios veo que ésta ciudad se va derechito a la misma coladera? Bueno, igual adoro vivir aquí y ojalá pueda retratar pasajes de mi vida aquí. Nomás porque a mí me interesa... ¿Y?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Te voy a comentar mi muy personal percepcion, aqui el odio al chilango es tan grande (se supone) que simplemente no van a hacer las cosas como se hagan alla por que de entrada estan mal hechas, son soluciones chilangas para los chilangos, aqui la opcion es tener problemas Jalisquillos para solucionarlos de esa manera, aqui se repite esa maxima que reza que quien olvida la hiostoria esta condenado a repetirla, desgraciadamente en unos anios vamos a ver Gdl como un micro-df si no se hace algo ahorita.
Publicar un comentario