miércoles, 15 de abril de 2009

Enseñanzas

(Hoy me entró la melancolía. ¿Qué quieren? No todo en mi vida es cachondeo, también tengo sentimientos, sniff... )

Ojalá llegue a ver a mis hijos crecer. Ojalá pueda estar para consolarles cuando la vida les dé una bofetada. Ojalá esté cuando tengan su primera novia, su primer trabajo, etc... Ojalá...

Pero en caso de que no esté, quiero dejarles aquí algunos pensamientos esperando que algún día sean de utilidad y me recuerden siempre, siempre.







Hijos míos:

Algún día se enfrentarán a alguien que sea más grande y más cabrón que ustedes. Posiblemente tenga un mejor carro... o más dinero... o la niña que te gusta. No se sientan menos que nadie. No agachen la cabeza. A veces la gente así no valora lo que es verdaderamente importante. Piensen en los valores que Papá y yo hemos tratado de inculcarles. Siempre será mejor erguir la espalda, mirarle a los ojos y decirle, como Papito siempre hace:








¡¡¡CHINGAS A TU MADREEEE, PUTOOOO!!! ¡¡ME PELAS LA REATA MIL VECES, PUTOOO!!

Acto seguido corran. Y si no son lo suficientemente veloces, tenemos un buen seguro dental y médico. Los amo.

Mamá.




Actualización: Que dice Ripper que él no es así, que no joda, que proyecto una pésima imagen de él. Yo digo que los que me leen conocen la verdad.

Round 1: Ripper vs. The Truth

BRING IT ON, DUDE!!!

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