viernes, 30 de enero de 2009

Dana, la dejada



Como cualquier día normal, salí de casa para llevar a los enanos a la escuela. La única diferencia es que hoy me acompañaba El Ripper, cosa que a veces me alegra y a veces no. La mayoría de las veces, NO. Y es que circulando sobre Av. Inglaterra (que más que avenida es una callejuela de dos vías, muy parecida a un campo minado) se abre un carro en el carril contrario para rebasar, confiadísimo en que TODOS íbamos acederle el paso porque... ps... viene rebasando, ¿no? No le daba tiempo de incorporarse a su carril antes de que me pegara de frente y aún así se animó. Total, que le hice cambio de luces (porque si hay algo que detesto es el claxon) y cuando pasó junto a mí, da un volantazo, como para ponerme en mi lugar porque... ps... pinche vieja que soy, el señor viene rebasando y yo me atrevo a ir en mi carril y echarle las luces, no mames.

Ah, grave error. La cagotiza la recibí yo.

Ripper: Pinche cabrón... ¿por qué no te le aventaste, Dana?
Danashee: (risita nerviosa) ¿Eh?
Ripper: Es que me cagan esos gueyes que le avientan el carro a las mujeres con hijos
(Duuuuuudo muchísimo que el conductor temerario haya visto a mis enanos en la parte trasera de mi auto)
Dana: (Silencio sepulcral, ya sé dónde va a parar la discusión)
Ripper: Es que no mames, pinche gente, no lo hubieras dejado pasar... ¿¿POR QUÉ ERES TAN DEJADA??

¡¡Toing!!!

A ver, a ver... ¿Tons me le estampo de frente, nada más por no "dejarme"? Porque hay varios factores que tomo en cuenta antes de salir de casa y enfrentarme al estilo particular de manejar de ésta ciudad:

1. Por lo regular salgo con mis enanos. Aunque el ente más bravucón se me ponga enfrente y me haga enojar, no voy a dejar que mis hijos vean semejante espectáculo.

2. De cada 10 personas, por lo menos 7 vienen armadas (no se quejen, ésa cifra me dieron). ¿Cómo voy a saber si el bravucón viene en "Rambo mood" y se baja y mínimo me mete un susto?

3. No hemos renovado el seguro del coche. ¿Cómo cuánto creen ustedes que tendría que pagar si me estampo, dejo lisiado al conductor, dejo heridos a mis hijos, me quedo sin coche y etcéteras?

Además, lo mío no es ir enojándome por babosadas. Si voy a enfrentarme con alguien no va a ser por un cerrón, qué hueva. Ya mi señor padre dió varios espectáculos por el estilo cuando yo era más pequeña, y aún recuerdo la vergüenza que sentía.

Por eso, el día de hoy, yo podré ser "muy dejada" pero Ripper....


HOY NO TE QUIERO... a ver mañana.


lunes, 26 de enero de 2009

Así llegamos




Después de que el engendro mayor (mi viejo) decidió mandar a la chingada a HP, le cayó una oferta de trabajo muy prometedora: Guadalajara, con un sueldo mejor que la miseria que le daban en HP (la neta no, pero queremos ser millonarios sin esfuerzo), y para una empresa con cierto nombre: Motorola. El Ripper (mi viejo) se fue antes, el plan era rentar una casa y ver cuánto duraba(mos) sin mandar a volar a su empresa. Y sin decir "agua va", se anima y hasta casa compra... ¡Wow! Con gusto les presento la chocita, ahí tá, mero arribita.

Tuve que dejar mi trabajo (que ni me gustaba tanto, sólo mi coordinadora, 2 ó 3 Misses y mis alumnitos... ay, sniff...) y que nos vamos pa'llá.

Alrededor de la Ciudad de Guadalajara se tejen muchas leyendas acerca del "odio chilango", que yo en lo personal no he sentido. Ésto puede deberse a:

1) Soy una gran persona y todo mundo me ama en automático
2) Soy muy despistada y no me doy cuenta cuando me hacen jetas
3) Soy bien valemadre

El caso es que, mientras mi esposo no la pasa TAN bien (el ambiente laboral es algo diferente) yo me la paso observando y haciendo anotaciones de mi vida aquí... Mta, que gran trabajo. Pero ya veremos como sale éste ejercicio, ¿va?

domingo, 25 de enero de 2009

1, 2, 3... Comenzamos

No somos tan diferentes. Y al mismo tiempo, lo somos. A veces no encajo, y otras veces parece que hubiera nacido aquí. A ésta ciudad le debo muchas alegrías y también muchos enojos. Si los chilangos somos (o son, yo ya me siento como en casa) TAN detestables, ¿por qué demonios veo que ésta ciudad se va derechito a la misma coladera? Bueno, igual adoro vivir aquí y ojalá pueda retratar pasajes de mi vida aquí. Nomás porque a mí me interesa... ¿Y?