Bueno, no hay plazo que no se cumpla. Ni chisme que yo no esté deseosa de compartir. Fuí invitada a una reunión de mis compañeros de primaria el pasado Sábado, en Peña-Nietolandia. Tú, despistado lector que no sé por qué te empeñas en leerme, seguramente estás pensado, con tu mejor tono jalisquilo "¡¡¿¿ Eso queeeeé??!! "
Ah, pues que éso me tiene muy contenta. Y sólo por éso lo comparto. Verás... muchas personas creen que los lazos más fuertes tanto amorosos como amistosos, se forman en la adolescencia. Pero yo, que soy un ser mágico, opero de distinta manera, mis afectos van mucho más atrás.
De mis amistades de la secundaria conservo pocas... muy pocas. Soy una vergüenza. De mis amistades de la prepa conservo... ¡a una! Mi querida Nora tiene un lugar muy firme en mi corazoncito. La preparatoria es un recuerdo espeluznante que evito a toda costa. Desde la elección del reclusorio (CUDEC) que mi padre eligió, hasta el típico estire-afloje con otra despistada que quería al mismo púber-galán que yo... total, que para que no fuera ni para una ni para la otra... juar, juar.
De la Universidad conservo como a 3, que son un tesoro. Mi Prats es de mis consentidas, a mi amigo Toño me lo encontré después por mi red social, mi amigo "Suander y Wondy" me hace sonreír con sólo recordarlo. Aún me faltan muchos por reencontrar, pero voy por buen camino... sé que tarde o temprano les caeré de sorpresa a Mire, a Luis y a Nacho.
A lo que voy (después de tanto rodeo) es que curiosamente, mis afectos fueron más fuertes mientras fuí más chica. Supongo que lo natural es que te des cuenta del verdadero color de las personas cuando eres un poco mayor, como aquella que me reclamó "Ash, pero qué personalista eres", cuando olvidé incluir su nombre en un trabajo de la Universidad... como si yo debiera suponer que era mi obligación porque yo tenía un trabajo de medio tiempo. Creo que los afectos que se sienten por los amigos de hace muchos años no están empañados por los dramas que se viven en la adolescencia y en la juventud. Y los que sobreviven a ésta época es porque estaban destinados a ser.
Yo... adoro a los que están en mi vida. Y anhelo volver a encontrar a los que significaron algo. Ésta reunión a la que asistí me abrió los ojos de maneras que no imaginé. Me dí cuenta de que estoy abierta a perdonar mucho, y al mismo tiempo a desterrar definitivamente a otros.
EXA-IS... Los adoro, me transportaron en el tiempo y si no fueran tantos, me casaría con todos, jejeje.
Edición: Mis amigos fuera de la escuela son mención aparte. Bárbara, Liz y Mayde son mis ángeles
lunes, 11 de octubre de 2010
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